Día Mundial del Corazón 2026

29-septiembre-2026

La diabetes, un factor de riesgo cardiovascular que no debemos olvidar

Cada 29 de septiembre, el Día Mundial del Corazón busca concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son la primera causa de muerte en el mundo, provocando alrededor de una de cada tres defunciones en todo el planeta.

Para las personas con diabetes, esta realidad es cercana: según datos de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés), las personas con diabetes tipo 2 tienen un 60% más de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares que aquellas que no conviven con la patología. En concreto, un 73%más de riesgo de sufrir un infarto de miocardio, un 54% más de riesgo de tener un ictus y un 84% más de riesgo de sufrir una insuficiencia cardíaca.

El aumento del riesgo cardiovascular en personas con diabetes tiene diferentes causas. A la hiperglucemia, asociada por sí misma a un aumento del riesgo cardiovascular, se suman otros factores como la obesidad, principal factor de riesgo para la diabetes tipo 2, que también incrementa el riesgo cardiovascular. La dislipemia -niveles anormales de lípidos en la sangre- y la hipertensión arterial, asociadas a la diabetes, también se consideran factores de riesgo.

 

Entidades sociosanitarias, aliadas para que “ningún corazón se quede atrás”

Con motivo de esta jornada, la ONG Cardioalianza ha presentado el manifiesto “Que ningún corazón se quede atrás”, un documento que recoge diez compromisos para que todas las personas tengan las mismas oportunidades de prevenir, detectar y tratar las enfermedades cardiovasculares..

La iniciativa se enmarca en la campaña internacional «Don't Miss a Beat» (#NoPierdasElLatido) de la Federación Mundial del Corazón, que este año pide reconocer las señales de alerta, proteger la salud cardiovascular y exigir mayor prevención de la patología a escala global.

En el caso de la diabetes, el control de la diabetes no puede limitarse a la glucosa. Detectar a tiempo, vigilar la tensión arterial, el colesterol y el peso, y mantener hábitos de vida saludables son claves para proteger el corazón.