Hipoglucemias: nocturnas y silenciosas

09-enero-2026

Hipoglucemias nocturnas

La hipoglucemia nocturna se produce por un descenso en los niveles de glucosa en sangre durante la noche en las personas con diabetes.

Esto puede deberse a varias causas, como la menor ingesta de hidratos de carbono de los que corresponderían a la dosis de insulina utilizada, o a haber utilizado más insulina de la debida.

Otras posibles causas son: la intensidad del ejercicio realizado durante el día; el uso de insulina en mal estado; cambios recientes en el tratamiento; la presencia de alguna enfermedad infecciosa en el organismo, o la ingesta de alcohol.

Aproximadamente el 50% de las hipoglucemias graves son nocturnas. Además, suelen ser más prolongadas y pueden llegar a ser asintomáticas, lo que dificulta su detección.

En muchas ocasiones, tras una hipoglucemia nocturna se sucede una hiperglucemia en la mañana posterior, lo que se conoce como Efecto Somogyi.

Las hipoglucemias nocturnas pueden llegar a ocasionar complicaciones asociadas, como convulsiones, coma diabético, arritmias o una mayor dificultad para reconocer futuras hipoglucemias.

 

Síntomas de la hipoglucemia nocturna

A pesar de que la hipoglucemia pueden ser asintomáticas, en muchas ocasiones suelen presentar una serie de síntomas que permiten identificarlas y frente ante ellas:

•Pesadillas

•Sudoración intensa

•Inquietud durante el sueño

•Temblores

•Respiración acelerada

•Dolor de cabeza o confusión al despertar

•Sensación de cansancio

•Hambre intensa al despertar

 

Prevención de la hipoglucemia nocturna

Para evitar posibles hipoglucemias nocturnas, es aconsejable comprobar la glucemia al menos 2 horas después de cenar con el fin de asegurarse de que los valores de glucosa se encuentran entre 120 y 150 mg/dL, aunque estos valores varían con cada persona. Debido a esta variabilidad, es importante consultar con el profesional sanitario para determinar los valores en cada caso.

Otro aspecto a tener en cuenta es evitar irse a dormir con el estómago vacío y controlar el ejercicio realizado durante la tarde o la noche, ya que puede producir un descenso de la glucosa en sangre. Además, sería importante evitar el ejercicio intenso antes de dormir.

 

Hipoglucemias silenciosas

Las hipoglucemias silenciosas o inadvertidas son descensos de glucosa en sangre que no son percibidas por la persona que la surge.

Esto puede producirse debido a que las hipoglucemias han ocurrido de forma repetida en el tiempo, por lo que el organismo desarrolla una respuesta adaptativa que hace que el cerebro no detecte los niveles bajos de glucosa en sangre.

Son habituales en personas de avanzada edad o cuyo control glucémico no es óptimo. Además, el 46,6% de las hipoglucemias en personas mayores con diabetes tipo 2 son inadvertidas.

La medición continua de glucosa mediante sensores que avisan de la tendencia glucémica constituyen un método de prevención.