07-agosto-2026
María Acevedo, departamento de comunicación de la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE)
Dolor abdominal, fatiga, pérdida de peso, diarrea, anemia o incluso ausencia de síntomas. La enfermedad celiaca se manifiesta de formas muy distintas según la persona que la sufre, lo que puede llegar a dificultar su diagnóstico o retrasarlo durante años.
En España, se estima que un 1 % de la población tiene esta enfermedad. Sin embargo, lo más preocupante de este dato es que un 75 % de esta población está sin diagnosticar. Es por ello, que el proceso diagnóstico desempeña un papel fundamental para confirmar la enfermedad e iniciar el único tratamiento eficaz a día de hoy: la dieta sin gluten estricta y de por vida.
La enfermedad celiaca es una patología con base autoinmune, que se desencadena por la ingesta de gluten en personas genéticamente predispuestas. Durante el desarrollo de esta enfermedad se produce el daño y destrucción de las vellosidades intestinales, lo que limita la absorción de nutrientes y conduce a la aparición de otras enfermedades asociadas.
Por tanto, el diagnóstico temprano es esencial para evitar el desarrollo de posibles patologías asociadas y mejorar la calidad de vida de las personas que la sufren.
Criterios diagnósticos
Para diagnosticar la enfermedad celiaca existen cinco criterios diagnósticos y es necesario que al menos cuatro de estos cinco criterios resulten positivos para poder confirmarla. Estos son:
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Sospecha clínica. El médico debe valorar los síntomas del paciente, así como su pertenencia a un grupo de riesgo o sus antecedentes familiares.
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Serología. Mediante un análisis de sangre se analiza la presencia de los anticuerpos que se producen durante el desarrollo de la enfermedad.
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Pruebas genéticas. La enfermedad celiaca solo se desarrolla en individuos predispuestos genéticamente, pero no todos los individuos con genética positiva desarrollan la enfermedad. Por lo que un resultado genético positivo no confirma el diagnóstico. Hay que hacer más pruebas.
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Biopsia duodenal. Las vellosidades intestinales se dañan durante el desarrollo de la enfermedad, por lo que tomar una muestra de tejido duodenal y observarla al microscopio permite detectar las lesiones.
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Dieta sin gluten. Es necesario realizar un seguimiento para corroborar que los síntomas del paciente mejoran tras eliminar el gluten de la dieta.
Es importante señalar que tanto la biopsia como el análisis de sangre se deben llevar a cabo antes de retirar el gluten de la dieta. Si estas pruebas se hacen mientras el paciente sigue una dieta sin gluten, se dificulta el diagnóstico, ya que los resultados pueden dar falsos negativos.
Si sospechas que puedes tener enfermedad celiaca, no esperes más, consulta con tu médico de cabecera para iniciar el proceso diagnóstico. Si tienes dudas, siempre puedes contactar con la asociación de celiacos de tu zona.
Reportaje completo publicado en el número de julio-agosto de la revista DiabetesFEDE.